Inicio...
 
 


Buscar texto especificado...

  Búsqueda Avanzada...
 
 
  Eventos
 
 
 
 
Historia
 
 
 
  Cesta de Compras
 
 
 
  Lista de Deseos
 
 
 
  Registrarse
 
 
 
  Ayuda al Cliente
 
 
 
  Contactos
 
 
 
  Quiénes Somos
 
 
 
     
  GÉNEROS  
     
  Bolero  
     
  Canción Romántica  
     
  Instrumental  
     
  Jazz  
     
  Música campesina  
     
  Música Tradicional  
     
  Música Variada  
     
  Nueva Trova  
     
  Rumba  
     
  Salsa  
     
  Son  
     
  Vocal  
     
 
 
Logo  
Logo Tienda de Música Cubana
Entrar...
Logo
Logo
Inicio INICIO Hola! Regístrate gratis y recibirás recomendaciones personalizadas.  
 
Ver cesta de compras... cesta de compras 
 
Ver lista de deseos... lista de deseos 
 
preguntas frecuentes
14 usuario(s) online.
 
 
Páginas: 1-2-3-4-5-6-7
 
Al comenzar el siglo XX, el pueblo cubano había integrado en sus modos de sonar, elementos de estilo de la música, los cuales eran elementos estructurales, tímbricos, rítmicos, orales, que debido a este proceso de transculturación iban conformando géneros con caracteres nacionales, que aparecían en todos los estratos de la población, utilizados para las más diversas funciones. La música del ambiente urbano, comenzó a editarse a principios del siglo XIX y se distribuía para voz y piano o solo para piano. La música un tanto elitista, tenía como público el que asistía a las ceremonias religiosas o a las veladas de salón de familias de rango social. Se distinguía una música de otra por el uso, función y ambiente en el que se desarrollara.

De manera que para inicios de siglo había una cantidad de géneros de música para distintos usos y ambientes, con reconocimiento internacional, sobre todo en España, hacia donde regresaron cristalizadas la habanera y el punto de La Habana.

En las dos primeras décadas del siglo, se dejó de bailar un gran número de danzas como la habanera y el vals. La cuadrilla, el galop y el rigodón desaparecieron sustituidos por el pasodoble español, los One y Two step norteamericanos y el tango argentino.

Los medios masivos, el disco y luego la radio fueron los que se encargaron de la expansión internacional de nuestra música. No es un hecho fortuito que se estableciera en La Habana la primera agencia distribuidora de discos para Latinoamérica. Desde 1906 comenzaron a grabar en cilindros y discos las mejores orquestas de danzón, tiples, tenores, diálogos cómicos del teatro, trovadores, cantadores campesinos, bandas militares y solistas instrumentales. También permitió el intercambio de géneros nacionales de otros países americanos, como son el tango y el bambuco, adoptado por casi todos los trovadores cubanos de importancia en aquella época como Rosendo Ruiz, Sindo Garay, Manuel Corona, María Teresa Vera y otros.

Ya en la década de los años 20 se había enriquecido nuestra música con cambios importantes: de la antigua orquesta de metales a la charanga francesa, además en esta segunda década arriba el jazz. Era la influencia norteamericana. El conjunto de jazzband, introduciendo el fox trot y otros géneros, nos relacionó de nuevo con los instrumentos de aliento que habían sido eliminados de la orquesta típica de danzón sumando la banda de saxos, la guitarra, el banjo y la batería.

Pero llegó entonces, maduro de siglos, desde el oriente cubano, el son: marímbolas, bongoes, timbales criollos, cencerros, contrabajos...la melodía de la voz era apoyada por la sonoridad y el ritmo de los elementos percusivos. Se iniciaba la presencia de los sextetos de son; los Sextetos Habanero, de Occidente y Nacional produjeron un verdadero y explosivo auge del género, llegando inclusive a obtener premios en la arena internacional, como es el caso del Sexteto Habanero que obtuvo premio en Sevilla en 1929, interpretando un son de Rosendo Ruiz Suárez. Se conoció el son más famoso de Ignacio Piñeiro, Suavecito. A partir de estos conjuntos, el repertorio de sones se incrementó con el de los distintos estilos de canción que ellos habían interpretado, cambiando el ritmo al del son y sumándole un montuno. Así, muchas canciones con un ritmo definido como el bolero, la criolla y la guaracha, se convirtieron en bolero-son, criolla-son, guaracha-son, etc, trasladando la función cantable de aquellas a la bailable de éste.

 
Páginas: 1-2-3-4-5-6-7
 
     
  WEB  
     
  - Juan Formell y los Van Van  
  Una Institución de la música cubana popular bailable  
  www.vanvandeformel
l.com
 
     
  - Pachito Alonso y sus Kini Kini  
  Cultivando el Legado de Pacho Alonso, con el Pilón y Sin Miseria  
  www.pachitoalonso.
net
 
     
 
 
 
Términos y Condiciones
 
Privacidad
 
Copyright MUSIK 2822 ™© 2005-2019. ® All right Reserved
 
Powered By: